Una belleza de pelo rosa y con unas tetas enormes se da cuenta de repente de que es una robot sexual. Su conciencia se ha instalado en un androide y ahora su función principal es servir de boquilla para una polla. Al principio, la chica intentó resistirse, pero a nivel subconsciente le inculca la actitud de que ahora la chica está obligada a complacer a los hombres y, sin obstáculos, se dan una buena follada y la llenan de una copiosa cantidad de esperma espeso. La muñeca se lanza a su primera tarea, donde su coño mojado y sus tetas enormes y jugosas quedan cubiertas de leche caliente después de una follada dura. La pobre recibe una follada dura y una corrida interna brutal.