Cuando este chico era adolescente, siempre era tímido y dudoso con las chicas. Era tan tímido que ni siquiera podía pensar en acercarse a ellas, ni hablar de tocarlas o intimar. Pero ahora, el chico ha crecido, pero su timidez no ha cambiado. Aunque ahora puede comunicarse con ellas e incluso acercarse a ellas, la idea de ir más allá todavía lo llena de nerviosismo. Por eso prefiere entregarse a fantasías que lo hacen sentir más seguro. El tipo se escapa a un mundo donde es el deseado por parejas apasionadas y ansiosas con un encanto que atrapa. En este ámbito, puede ser quien quiera y experimentar todo lo que desee, libre de todas sus inseguridades. Y es en este escape que encuentra su consuelo.