Un empleado de alto rango llamó al miembro más joven del personal a la oficina para una discusión. El individuo mayor quería hacer una queja formal sobre el comportamiento del más joven. Se alegó que había habido acciones inapropiadas en el lugar de trabajo. El empleado más joven negó todas las acusaciones, pero el alto cargo tenía pruebas para probar las afirmaciones. Mostraron algunas imágenes reveladoras. El más joven no tenía defensa, así que aceptó la responsabilidad de sus acciones. La figura principal luego sugirió que tal comportamiento podría considerarse acoso e hizo una propuesta audaz para evitar más acciones. El empleado más joven aceptó cumplir. El alto cargo tomó el control de la situación. La persona más joven entendió que la resistencia sería inútil. Así que aceptaron la situación tal como era. La figura mayor entonces comenzó a tomar el control con acciones intensas.