En esta parodia pornográfica vas a encontrar un montón de personajes de Disney y Rapunzel, entre ellos. La primera historia arranca con una historia sobre una madre que decide superar la adicción de su hijo al porno y se convierte en su puta para dejar al chico satisfecho y que deje de gatear por las webs y se concentre en sus tareas. Durante esta infancia, una madurita con unas tetas de infarto tendrá que complacerlo de todas las formas posibles y sentarse en su polla, así como en su cara. La nena recibe toda la leche babosa directo en su coño. A continuación encontrarás vídeos calientes sobre el resto de chicas de varias obras de Disney Corporation.