El hermano cachondo de la hermana acepta recibir a su hija, una estudiante, mientras le están renovando el piso. La sobrina resultó ser una auténtica belleza modelo, que disfruta brillar con las braguitas debajo de la falda corta. El depravado no pudo resistirse a semejante espectáculo y decidió echar un polvo sucio con la chica. Le echa una sustancia embriagadora en la bebida a la nena y después de un par de minutos la tía ya no puede controlar bien su propio cuerpo. La chica obedece obedientemente cada orden del bribón y le hace todas las travesuras sexuales. Primero está la mamada, y luego hay una follada en toda regla.