Cuando Anime la princesa aceptó un matrimonio contractual, ni se imaginaba que su marido iba a ser un pervertido cachondo que le exige follar sucio todos los días ahí mismo en la cámara real, a veces hasta delante de otros empleados. El rey de pelo blanco tiene unas tetas de escándalo y un culo jugoso, que siempre calienta a un pervertido que no puede guardarse la polla en los pantalones. Al principio la muñeca se resistió, pero poco a poco fue renunciando, decidiendo dejar satisfecha a la otra mitad para que la vida fuera más fácil. Hoy la nena será follada literalmente por la boca y se arrancará toda la ropa cara.