Un día una jovencita con una falda corta se acercó al chico. Empezó a seducirlo, restregando su cuerpo contra él, y él se excitó. La chica lo llevó a un lugar privado y le recordó su promesa. El chico estaba aterrado, pero la chica le tranquilizó diciéndole que todo estaría bien, y que también era su primera vez, así que lo experimentarían juntos. Él comenzó a intimar con ella, y su excitación crecía mientras la tocaba, preguntándose cómo sería llevar las cosas más allá. Él se lanzó y tuvo su primer encuentro sexual. Fue intenso y abrumador, pero la chica parecía disfrutarlo, haciendo caras de placer. Después, ella dejó en claro que mantendrían esto en privado, y él accedió. Volvieron, y ella insinuó que podrían hacerlo de nuevo.