La cazadora de tesoros inglesa en las viejas ruinas Lara Croft hoy no recibe a un faraón gordo y caro, sino a una polla monstruosa gigante. Mientras la tía leía otro artículo sobre el hallazgo, un monstruo enorme irrumpe en su despacho. Un culo atlético y jugoso y una cintura desnuda calientan a esta criatura al instante y la polla sube de tamaño al instante. Aunque la tía tiene cuerpo, no es capaz de aguantarse. El rey por fin se rinde cuando le esposan las manos y se la ponen a cuatro patas, primero metiéndole la polla en la boca y luego en su coño mojado, metiéndosela hasta el fondo.