Una jovencita, recién llegada en su campo, terminó en un ambiente profesional donde un colega de alto nivel, de infarto, le caía cachondo al instante. El veterano la invitaba a pasar a reuniones aparentemente casuales, y la chica no podía evitar fijarse en la presencia brutal de su compañero mayor. A pesar de su rollo profesional, la atracción era innegable. Cada vez que estaban juntos, la tensión se podía cortar con cuchillo y no podía resistirse a las ganas de cumplir sus deseos. El colega mayor parecía anticiparse a sus movimientos, siempre llevando el juego al límite. Una vez, cuando estaban solos, la cosa se calentó rapidísimo y acabó en un terreno de puro vicio. Exploraron varias posiciones, cada momento cargado de intensidad, hasta que el encuentro llegó a su clímax. Fue una experiencia que la dejó sin aliento, y que no dudaría en repetir.