Una rubia aburrida se encuentra con una virgen lista que, para follar, está lista para darle al pequeño la puntuación más alta en los exámenes. A la zorra se la follan tan rico que el esperma sale de su coño, y luego el gordo le escribe las notas a la belleza. Un cálculo y un negocio perfectamente normales por parte de ambas palomas. Todo empieza en el baño público, donde la rubia decide pagar de inmediato para convencer la verdad de su propuesta. Naturalmente, el gordo no pudo negarse a la muñeca sexy con una falda corta y con unas tetas enormes que literalmente se le cayeron de la blusa. La guarra le hace una mamada increíble, y luego la pareja va a la casa de la chica.