En el mundo mágico de los caballeros, vivía una jovencita con vívidas fantasías. A menudo escapaba a un reino de su propia creación, donde era un caballero valiente, temido por todos. Pero en realidad, solo era un alma gentil, desconocida para la mayoría. Solo el asesor del rey estaba al tanto de su vida secreta. Un día, la chica se encontró en una situación comprometedora, atrapada en un momento de imaginación. El asesor aprovechó la circunstancia, actuando según sus deseos. La chica, aún con su apariencia de caballerosa, no se resistió, y así comenzó el inusual encuentro.<br><br>La chica se movía con gracia, su armadura crujía suavemente. El asesor expresó sus deseos, y ella cumplió, cada acción alimentando la fantasía. Luego él se reveló, y la chica se comprometió con él con ganas, perdida en su propio mundo. Llevando las cosas a un clímax, terminó con un florecimiento, y la chica desapareció en su propia dimensión.